Variedades de cannabis: de las cepas a los quimiovares
El cannabis (Cannabis sativa L.) es una especie con
una diversidad química extraordinaria. Se han identificado más de 200 cannabinoides y
decenas de terpenos distintos en sus diferentes variedades; la combinación específica de
estos compuestos determina el perfil de efectos terapéuticos y psicoactivos de cada
planta (Andre et al., 2016; PMID 26870049).
La clasificación tradicional sativa/indica: durante décadas el cannabis
fue clasificado popularmente en dos grandes grupos según características morfológicas y
de cultivo. Las plantas sativa tienden a ser más altas, con hojas estilizadas y
ciclos de floración más largos; se asociaron tradicionalmente a efectos estimulantes. Las
indica son más bajas y compactas, con floración más rápida, y se asociaron a
efectos sedantes y relajantes. Sin embargo, esta clasificación fenotípica (basada en el
aspecto de la planta) tiene una limitación fundamental: no predice con fiabilidad el
perfil farmacológico. La mayoría de las variedades comerciales actuales son híbridos, y
dos plantas llamadas "sativa" pueden tener perfiles químicos muy diferentes.
El enfoque moderno: quimiovares (chemovars): la ciencia contemporánea
clasifica las variedades de cannabis por su perfil químico —su quimiovar— en lugar de
su morfología. Hazekamp y Fischedick (2012; PMID 22820111) proponen tres tipos
principales según la proporción de cannabinoides:
- Tipo I — dominante en THC: alta concentración de THC y baja de CBD. Es el perfil predominante en el mercado recreativo. Médicamente se usa en indicaciones como dolor crónico, espasticidad y estimulación del apetito, siempre con supervisión profesional por sus efectos psicoactivos.
- Tipo II — equilibrado THC:CBD: proporciones similares de ambos cannabinoides. El CBD puede moderar algunos efectos adversos del THC. Es un perfil de interés clínico para indicaciones donde se busca actividad terapéutica con menor intoxicación.
- Tipo III — dominante en CBD: muy bajo contenido de THC (<0,3 %) y alta concentración de CBD. No produce efectos psicoactivos significativos. Es el perfil de los productos de CBD derivados del cáñamo industrial y de medicamentos como Epidiolex.
El papel de los terpenos: además de los
cannabinoides, los terpenos —responsables del aroma característico del cannabis— varían
significativamente entre variedades y pueden contribuir a diferenciar sus efectos. El
mirceno, el linalool, el β-cariofileno y el limoneno son algunos de los terpenos más
estudiados en cannabis. Su interacción con los cannabinoides es el fundamento de la
hipótesis del efecto séquito.
Implicación práctica: al elegir un producto de cannabis medicinal, el
perfil de cannabinoides y terpenos (quimiovar) es más informativo que el nombre de la
cepa o la etiqueta sativa/indica. Los productos de calidad médica deben incluir análisis
de laboratorio que certifiquen sus concentraciones. La selección de la variedad adecuada
para cada condición debe hacerse con acompañamiento profesional.
La planta y sus derivados no reemplazan la consulta profesional ni el tratamiento indicado por su médico. Antes de iniciar cualquier tratamiento con cannabis medicinal o cualquier cannabinoide, la recomendación siempre será consultar con un médico especializado o con conocimiento en la planta y sus derivados. En FUCANNAMEDCR podemos acompañarle en ese proceso.
Fuente: Hazekamp A, Fischedick JT. Cannabis - from cultivar to chemovar. Drug Test Anal. 2012.